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lunes, 26 de junio de 2017

miércoles, 29 de abril de 2015

Temor y esperanza III

«En efecto: la esperanza no es sino una alegría inconstante, surgida de la imagen de una cosa futura o pretérita, de cuya realización dudamos. Por contra, el miedo es una tristeza inconstante, surgida también de la imagen de una cosa dudosa. Si de estos afectos se suprime la duda, de la esperanza resulta la seguridad, y del miedo, la desesperación; es decir, una alegría o tristeza surgida de la imagen de una cosa que hemos tenido o esperado.»

Spinoza, B. (1980). "Parte segunda: De la naturaleza y de los afectos" en: Ética demostrada según el orden geométrico, España: Orbis, pp. 95-96.

domingo, 25 de agosto de 2013

No reír, no llorar, menos detestar, sólo comprender

«Y, a fin de investigar todo lo relativo a esta ciencia con la misma libertad de espíritu con que solemos tratar los tema matemáticos, me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones las acciones humanas, sino en entenderlas. Y por eso he contemplado los afectos humanos, como son el amor, el odio, la ira, la envidia, la gloria, la misericordia y las demás afecciones del alma, no como vicios de la naturaleza humana, sino como propiedades que le pertenecen como el calor, el frío, la tempestad, el trueno y otras cosas por el estilo a la naturaleza del aire.»

Spinoza, B. (1986). "Capítulo I: Del método" en: Tratado político, España: Alianza Editorial, pp. 80-81.

Los políticos han escrito sobre los temas políticos con mucho más acierto que los filósofos

«Los políticos, por el contrario, se cree que se dedican a tender trampas a los hombres, más que a ayudarles, y se juzga que son más bien hábiles que sabios. Efectivamente, la experiencia les ha enseñado que habrá vicios mientras haya hombres. Se esfuerzan, pues, en prevenir la malicia humana mediante recursos, cuya eficacia ha demostrado una larga experiencia y que los hombres suelen emplear, cuando son guiados por el miedo más que por la razón. Con ello, sin embargo, parecen oponerse a la religión y, sobre todo, a los teólogos, ya que éstos creen que las supremas potestades deben administrar los asuntos públicos según las mismas reglas de la piedad, que los particulares deben observar. Pese a ello, no cabe duda que esos políticos han escrito sobre los temas políticos con mucho más acierto que los filósofos; ya que, como tomaron la experiencia por maestra, no enseñaron nada que se apartara de la práctica.»



Spinoza, B. (1986). "Capítulo I: Del método" en: Tratado político, España: Alianza Editorial, pp. 79.

sábado, 22 de junio de 2013

El pensamiento no siempre es amado por los hombres

«Se cuenta que Spinoza guardó su capa atravesada por una cuchillada para mejor tener presente que el pensamiento no siempre es amado por los hombres; si bien no es infrecuente que un filosofo acabe procesado, es más raro que comience por una excomunión y un intento de asesinato.»


Tomado de: Deleuze, Gilles (2001). "Vida de Spinoza" en: Spinoza: filosofía práctica, España: Tusquets Editores S.A., pp. 14.

jueves, 20 de junio de 2013

Spinoza: una potencia idéntica a la Vida

«Esta vida frugal y sin pertenencias, consumida por la enfermedad, este cuerpo delgado, enclenque, esta cara ovalada y morena con sus brillantes ojos negros, ¿cómo explicar la impresión que dan de estar recorridos por la Vida misma, de poseer una potencia idéntica a la Vida? Con toda su forma tanto de vivir como de pensar erige Spinoza una imagen de la vida positiva, afirmativa, contra los simulacros con los que se conforman los hombres. Y no sólo se conforman con ellos, sino que el hombre odia la vida, se avergüenza de la vida; un hombre de la autodestrucción que multiplica los cultos a la muerte, que lleva a efecto la sagrada unión del tirano y del esclavo, del sacerdote, el juez y el guerrero, siempre ocupado en poner cercos a la vida, en mutilarla, matarla a fuego lento o vivo, enterrarla o ahogarla con leyes, propiedades, deberes, imperios: tal es lo que Spinoza diagnostica en el mundo, esta traición al universo y al hombre.»

Tomado de: Deleuze, Gilles (2001). "Vida de Spinoza" en: Spinoza: filosofía práctica, España: Tusquets Editores S.A., pp. 12.


lunes, 17 de junio de 2013

En cualquier sociedad se trata de obedecer y sólo de eso

«Como mostrará Spinoza, en cualquier sociedad, se trata de obedecer y sólo de eso: por esta razón, las nociones de falta, de mérito y de demérito, de bien y de mal son exclusivamente sociales y atañen a la obediencia y a la desobediencia. La mejor sociedad será entonces aquella que exime a la potencia de pensar del deber de obedecer y evita en su propio interés someterla a la regla del Estado, que sólo rige las acciones. En tanto el pensamiento es libre, y por lo tanto vital, la situación no es peligrosa; cuando deja de serlo, todas las otras opresiones son igualmente posibles y, una vez llevadas a cabo, cualquier acción se vuelve culpable y toda vida amenazada.»


Tomado de: Deleuze, Gilles (2001). "Vida de Spinoza" en: Spinoza: filosofía práctica, España: Tusquets Editores S.A., pp. 12.

viernes, 7 de junio de 2013

Cosas singulares

«Entiendo por cosas singulares las cosas que son finitas y tienen una existencia limitada; y si varios individuos cooperan a una sola acción de tal manera que todos sean a la vez causa de un solo efecto, los considero a todos ellos, en este respecto, como una sola cosa singular.»
Spinoza, B. (1980). "Parte segunda: De la naturaleza y origen del alma" en: Ética demostrada según el orden geométrico, España: Orbis, pp. 50.

sábado, 24 de diciembre de 2011

La expulsión de Spinoza


"Excomulgamos, maldecimos y separamos a Baruch de Espinoza con el consentimiento de Dios bendito y con el de toda esta comunidad, delante de estos libros de la Ley, que contienen trescientos trece preceptos; la excomunión que Josué lanzó sobre Jericó, la maldición que Elías profirió contra los niños y todas las maldiciones escritas en el libro de la ley; maldito sea de día y maldito sea de noche, maldito al acostarse y maldito al levantarse, maldito sea al entrar y al salir; no quiera el Altísimo perdonarle, hasta que su furor y su celo abracen a este hombre; lance sobre él todas las maldiciones escritas en el libro de esta Ley, borre su nombre de bajo los cielos y sepárenlo para su desgracia de todas las tribus de Israel, con todas las maldiciones del firmamento, escritas en el Libro de la Ley..., advirtiendo que nadie puede hablarle oralmente ni por escrito, ni hacerle ningún favor ni estar con él bajo el mismo techo ni a menos de cuatro codos de él, ni leer papel hecho o escrito por él"


miércoles, 14 de septiembre de 2011

De Dios

PARTE PRIMERA: DE DIOS


DEFINICIONES 
I.—Por causa de sí entiendo aquello cuya esencia implica la existencia, o, loque es lo mismo, aquello cuya naturaleza sólo puede concebirse como existente. 
II.—Se llama finita en su género aquella cosa que puede, ser limitada por otrade su misma naturaleza. Por ejemplo, se dice que es finito un cuerpo porque concebimos siempre otro mayor. De igual modo, un pensamiento es limitado por otro pensamiento. Pero un cuerpo no es limitado por un pensamiento, niun pensamiento por un cuerpo. 
III.—Por substancia entiendo aquello que es en sí y se concibe por sí, esto es,aquello cuyo concepto, para formarse, no precisa del concepto de otra cosa. 
IV.—Por atributo entiendo aquello que el entendimiento percibe de una substancia como constitutivo de la esencia de la misma. 
V.—Por modo entiendo las afecciones de una substancia, o sea, aquello quees en otra cosa, por medio de la cual es también concebido. 
VI.—Por Dios entiendo un ser absolutamente infinito, esto es, una substanciaque consta de infinitos atributos, cada uno de los cuales expresa una esencia eterna e infinita. 
Explicación: Digo absolutamente infinito, y no en su género; pues de aquello quees meramente infinito en su género podemos negar infinitos atributos,mientras que a la esencia de lo que es absolutamente infinito pertenece todo cuanto expresa su esencia, y no implica negación alguna. 
VII.—Se llama libre a aquella cosa que existe en virtud de la sola necesidad desu naturaleza y es determinada por sí sola a obrar; y necesaria, o mejor compelida, a la que es determinada por otra cosa a existir y operar, de cierta y determinada manera.
VIII.—Por eternidad entiendo la existencia misma, en cuanto se la concibe como siguiéndose necesariamente de la sola definición de una cosa eterna. 
Explicación: En efecto, tal existencia se concibe como una verdad eterna, como si se tratase de la esencia de la cosa, y por eso no puede explicarse por la duración o el tiempo, aunque se piense la duración como careciendo de principio y fin.

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Sūrah Al-Ikhlas -  112
سورة الإخلاص 

lunes, 20 de junio de 2011

Tratado de la reforma del entendimiento

Spinoza - Tratado de La Reforma Del Entendimiento

martes, 22 de febrero de 2011

Carta de Nietzsche a Franz Ovebeck




30 de julio, a Franz Ovebeck


Estoy asombrado, realmente maravillado. -Tengo un predecesor ¡y que uno! Casi no conocía nada de Spinoza: el que yo lo buscara precisamente ahora fue un “acto del instinto”. No sólo que su tendencia general es igual a la mía -de convertir el conocimiento en el mas poderoso de los impulsos- me identifico con cinco puntos principales de su doctrina: éste, el más inaudito y más solitario de los pensadores es el más cercano a mí precisamente en esas cosas: niega el libre albedrío, las finalidades, el orden cósmico/ético, lo no egoísta, lo malo [...] mi soledad es ahora al menos una soledad a dúo.

lunes, 24 de enero de 2011

La democracia en Espinosa



"...Espinosa pertenecería, pues, a ese tipo de pensadores que -pongamos por caso-consideran que el triunfo de la democracia no es deseable porque compone una mayor felicidad para el pueblo o cosas semejantes, sino porque significa la instauración de un esquema ontológico más racional. La democracia, para Espinosa, sería el régimen más perfecto porque en él se da una mayor acumulación de potencia —la potencia de todos los individuos reunidos—, y, siendo la «potencia» igual a «esencia» en todos los órdenes de la realidad, la democracia posee más «esencia», más estable realidad (diríamos: «persevera mejor en el ser») que otros regímenes: se acomoda mejor a lo que resulta ser más perfecto desde los supuestos ontológicos generales. Acaso este tipo de argumentación no atraería muchos votos en una campaña electoral. Pero es que el democratismo espinosiano tiene muy poco de halago al «vulgo»; la beatitud espinosista no tiene que ver con la felicidad hedonista. «Todo lo excelso es tan difícil como raro»: así concluye la Ética."


Vidal Peña

lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Qué significa conocer?


"¿QUÉ SIGNIFICA CONOCER?. “Non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere” dice Spinoza con aquella sencillez y elevación que le caracterizaban. Este “intelligere” ¿qué es, en último termino, en cuanto forma por la cual los otros tres se nos hacen sensibles de un solo golpe? ¿El resultado de varios instintos que se contradicen, del deseo de burlarse, de quejarse o de maldecir? Antes que sea posible el conocimiento es preciso que cada uno de estos impulsos adelante su opinión incompleta sobre el objeto o el acontecimiento: entonces comienza la lucha de estos juicios incompletos, y el resultado es a veces un término medio, una pacificación, una aprobación de los tres lados, una especie de justicia y de contrato, pues por medio de la justicia y del contrato todos esos impulsos pueden conservarse en la existencia y guardar al mismo tiempo su razón. Nosotros que no encerramos en nuestra conciencia más que las huellas de las últimas escenas de reconciliación, los definitivos arreglos de cuentas de este largo proceso, nos figuramos por consiguiente, que “intelligere” es alguna cosa conciliatoria, justa, buena; algo esencialmente opuesto a los instintos, mientras que en realidad no es más que una cierta relación de los instintos entre sí. Durante largo tiempo se ha considerado al pensamiento conciente como el pensamiento por excelencia; sólo ahora comenzamos a entrever la verdad, es decir, que la mayor parte de nuestra actividad intelectual se realiza de una manera inconsciente y sin que nos demos cuenta; pero yo creo que esos impulsos que luchan entre sí sabrán muy bien hacerse perceptibles y hacerse daño “recíprocamente”. Puede suceder que este formidable y repentino agotamiento de que se ven atacados todos los pensadores tenga aquí su origen (el agotamiento sobre el campo de batalla). Sí, quizá haya en nuestro interior heroísmos ocultos en lucha, pero ciertamente nada de divino, nada que repose eternamente en sí mismo, como pensaba Spinoza. El pensamiento consciente, y sobre todo el de los filósofos, es la menos violenta, y por consiguiente, también relativamente, la más dulce y la más tranquila categoría del pensamiento; y por esto le sucede tantas veces al filósofo que se engañe sobre la naturaleza del conocimiento."

Nietzsche (La Gaya Ciencia)
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