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martes, 21 de noviembre de 2017

La representación en la élite del poder

Claro que si son políticos elegidos por votación, se supone que representan a sus electores y si fueron nombrados, se supone que representan, de modo indirecto, a los electores de quienes los nombraron. Pero hay que reconocer que esto es mas o menos una abstracción, una fórmula retórica, mediante la cual todos los hombres de poder en casi todos los sistemas de gobierno justifican hoy su situación. A veces puede ser cierto en lo que se refiere a sus móviles y a los beneficiarios de sus decisiones. Pero no sería prudente suponerlo en ningún sistema de poder.

Wright Mills, Charles (1957). La élite del poder, Fondo de Cultura Económica.

sábado, 8 de abril de 2017

Peter Clemenza





Miró a su jefe, Peter Clemenza, gordo y de mediana edad, que bailaba alegres «tarantellas» con las jovencitas. Clemenza, inmensamente alto, tremendamente pesado, danzaba con una maestría y un abandono tales que, a pesar de que su prominente estómago chocaba lascivamente una y otra vez con los senos de sus jóvenes compañeras de baile, todo el mundo le aplaudía. Cuando terminaba un baile, algunas mujeres de más edad le tomaban del brazo para ser su siguiente pareja. Los hombres más jóvenes se habían retirado respetuosamente de la pista y hacían sonar las palmas de sus manos, acompañando la música de las mandolinas. 

Luca Brasi





Realmente, Luca Brasi era un hombre capaz de asustar al mismo diablo. De corta estatura y cuadrado, su sola presencia llevaba intranquilidad a cualquier ambiente. Sus ojos eran color marrón pero fríos como el hielo. Su boca, más que cruel, parecía sin vida; delgada, como de goma y de color morado. Tenía fama de ser un hombre terriblemente violento, y era legendaria su devoción por Don Corleone. De hecho, era, en sí mismo, una de las bases sobre las que se asentaba el poder del Don. No había muchos como él. No temía a la policía, no temía a la sociedad, no temía a Dios, no temía al infierno; no temía ni amaba a nadie. Pero había elegido, había «escogido» temer y amar a Don Corleone.

miércoles, 18 de enero de 2017

Negociación



Las palabras de Woltz para nada habían afectado a Hagen. Este había aprendido del mismo Don el arte de la negociación. «Nunca te enojes», le había dicho miles de veces. «No profieras amenaza alguna. Razona con la gente.» El arte del razonamiento consistía en ignorar todos los insultos, todas las amenazas; algo así como poner la otra mejilla. Hagen había visto al Don sentado en una mesa de negociaciones durante ocho horas, tragando insultos, tratando de persuadir a un hombre testarudo para que cambiara su punto de vista sobre determinado asunto. Al final de las ocho horas, Don Corleone había levantado las manos en señal de desesperanza, y dirigiéndose a los otros hombres de la mesa, había dicho: «Es totalmente imposible razonar con este individuo», y seguidamente, levantándose, había salido de la habitación. El individuo testarudo había palidecido de terror. Alguien corrió a convencer al Don para que regresara a la mesa de negociaciones. El acuerdo se había realizado, pero dos meses más tarde, el individuo testarudo aparecía mortalmente herido en su barbería favorita.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

martes, 21 de julio de 2015

Dineros calientes

«En la medida en que los cargos y recargas del Estado se han hecho insuficientes para atender todas las aspiraciones clientelistas, los dineros privados han entrado a desempeñar un papel cada vez más decisivo y en muchos casos compiten vertiginosamente con el clientelismo burocrático».

Díaz Uribe, Eduardo (1986). «Los dineros calientes» en: El clientelismo en Colombia, Bogotá: El Áncora Editores

miércoles, 27 de junio de 2012

De "La política como vocación"


"En el pasado, las remuneraciones típicas con que los príncipes, conquistadores o jefes de partidos triunfantes premiaron a sus seguidores fueron los feudos, las donaciones de tierras, las prebendas de todo género y, más tarde, con el desarrollo de la economía monetaria, las gratificaciones especiales. Lo que los jefes de partido dan hoy como pago de servicios leales son cargos de todo género en partidos, periódicos, hermandades, cajas del Seguro Social y organismos municipales o estatales. Toda lucha entre partidos persigue no sólo un fin objetivo sino también y ante todo, el control sobre la distribución de los cargos"
Weber, Max [2001] (1967). "La política como vocación" en: El político y el científico, España - Alianza Editorial, pp. 100

viernes, 17 de junio de 2011

La pobreza de la política

“Los testigos que nos han precedido en el Reino (cf Hb 12, 1), especialmente los que la Iglesia reconoce como “santos”, participan en la tradición viva de la oración, por el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y por su oración hoy. Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquéllos que han quedado en la tierra. Al entrar “en la alegría” de su Señor, han sido “constituidos sobre lo mucho” (cf Mt 25, 21). Su intercesión es su más alto servicio al plan de Dios. Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero.”

Catecismo de la Iglesia Católica1


Ya en un plano más terrenal y menos religioso, el tráfico de influencias, no cuenta con la misma legalidad2 pero sigue teniendo tan plena vigencia que evidenció la legitimidad de la que ha gozado en el propio folclore colombiano. El bambuco -y la vida- de Héctor José Vargas Sánchez (1921-1996): Soy Boyacense, constituyen demostración de lo mismo, ya reza su estrofa final:


“Lucho incansable contra el gobierno, / que en su provecho el fisco gasta,
y cuando triunfo tan sólo pido, / una curul en la burocracia.”


Y aunque en 2009 la Gobernación de Boyacá propuso reformas al denominado himno popular de Boyacá, -siendo ya la recompensa “un gran aplauso a la democracia”-3, se pretende demostrar que la reforma se ha limitado a la letra de esa emblemática pieza.

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1Numeral 2683 de Cuarta Parte: La Oración Cristiana, Primera Sección: La Oración en la Vida Cristiana, Capítulo Segundo: La Tradición de la Oración, Artículo 3: Maestros y Lugares de Oración, en Catecismo de la Iglesia Católica.

2Según la ley 599 de 2000, por la que se expide el Código Penal Colombiano, incurre en tráfico de influencias “el servidor público que utilice indebidamente, en provecho propio o de un tercero, influencias derivadas del ejercicio del cargo o de la función, con el fin de obtener cualquier beneficio de parte de servidor público en asunto que éste se encuentre conociendo o haya de conocer...”

3Este trabajo que lideró la administración de José Rozo Millán estuvo bajo la dirección del maestro Raúl Rosero.

Clientelismo burocrático


"Vivimos hoy unicamente la ambición al puesto burocrático por él mismo. Hombres que expresan su devoción o se declaran los opositores en razón y con la única causa del provecho personal que devenguen"

Gaitán Jaramillo, Gloria (1998) “El partido del pueblo: manzanillismo” en Bolívar tuvo un caballo blanco, mi papá un Buick, Santa Fe de Bogotá, pp. 373.


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